Solemos pensar en los trastornos de la conducta alimentaria como algo de la adolescencia. Pero muchas mujeres llevan años, a veces décadas, con una relación difícil con la comida y con su cuerpo que nunca llegó a tener nombre.
Por qué ahora
A partir de los 40, y con más fuerza en los 50, los cambios hormonales, la menopausia o el paso del tiempo transforman el cuerpo. Y con él pueden volver preocupaciones antiguas, o aparecer otras nuevas.
También puede ocurrir que, por primera vez, encuentres las palabras para algo que llevas sintiendo desde hace mucho.
Nunca es demasiado tarde para pedir ayuda.
Acompañar esta etapa no consiste en volver al cuerpo de antes, sino en construir una relación más amable con el de ahora.


